Desde que tengo uso de razón, mis motivaciones, incluso en
mi infancia, se diferenciaban a las de mi círculo familiar y de amigos. Las cosas “normales”
del sistema parecían no ir conmigo y siempre busqué diferenciarme externamente.
Me negaba rotundamente a seguir las modas, sobre todo en la adolescencia donde
es más evidente el uso de modas cuando empiezas a fumar o usar la ropa que se llevaba
en ese entonces. En esa época no entendía el porqué de lo que hacía, pero ahora
entiendo que esa diferenciación venia de no aceptar el sistema de creencias que
veía, que la realidad era más de lo que nos decían los adultos, y recién ahora,
cuando estoy conociendo las diferentes realidades y conociendo personas en la
misma sintonía es que entiendo que inconscientemente tenía razón.
Cuando trato de recordar la primera vez que tuve contacto
con una energía diferente a la que estaba
acostumbrada, no sé si fue real o si fue un sueño. Era muy pequeña, alrededor de 4
años, estaba en el dormitorio de mi madre y de repente me encontré
levitando. La sensación era muy agradable, parecida a la que tengo en mis
sueños lucidos cuando vuelo, pero aumentada al mil por ciento, por eso sospecho
que fue realidad. En ese momento al darme cuenta de lo que pasaba intenté desplazarme
hacia donde se encontraba mi mamá, en pocos segundos ya estaba en el suelo y no
pude ir donde ella para mostrarle lo que estaba pasando. Lamentablemente, luego
de eso, nunca más comenté la situación y quedó solo el recuerdo que ahora se confunde
entre la realidad y la fantasía.
El siguiente contacto un par de años más tarde fue cuando
mi abuela materna se convirtió en maestra de Reiki, comencé a recibir
sanaciones de parte de ella de forma cotidiana, hasta que algunos años más
tarde ella renunció a esta disciplina para seguir otro camino. Sin embargo
quedó la inquietud y el deseo de conocer.
Desde entonces siempre sentí el llamado a vivenciar y
estudiar sobre estas cosas, que antes confundían el concepto y eran llamadas “ocultismo” en la época de mi abuela, y ahora llamadas “espiritual”
o “alternativo”. Aunque siempre me pregunto si lo “alternativo” es la sociedad
actual envuelta en este sistema competitivo y desgastador, y si lo “original” es esto a lo que llaman
alternativo. Para mí, vivir de esta forma “alternativa”, es la forma “original”
a la cual todos deberíamos volver, por eso me gusta llamarlo el despertar.
“El despertar” es lo que tenemos que aprender o re-aprender,
para descubrir nuestro origen divino, darnos cuenta de lo que somos capaces y
encontrar ese punto en donde nos encontramos plenos y agradecidos simplemente
por existir. Aunque a veces es difícil evitar dormirnos, lo importante es no
dejar de intentarlo.
A_mane_cer

